¿Qué es una propina?
La propina (del latín propinare, ‘dar de beber’) es una recompensa generalmente económica que se otorga como agradecimiento por un buen servicio y por el producto consumido. En la mayoría de los sitios, el cliente decide si da o no una propina y el monto de ésta.
¿Cuál es el valor de la propina?
Si el trabajador o trabajadora, recibiera propinas de acuerdo con la costumbre o el uso local, se considerará formando parte del salario un valor que para él o ella representa el derecho a percibirlas, el cual se estimará por convención colectiva o por acuerdo entre las partes.
¿Qué puede causar una propina a un mesero?
En Japón dar una propina a un mesero puede causar ofensa. El intrincado sistema de usos y costumbres japonés incluye propinas. Son socialmente aceptables en ocasiones c omo bodas, funerales y eventos especiales. Pero en situaciones más comunes, éstas pueden en realidad causar que el receptor se sienta menospreciado, y hasta insultado.
¿Qué es la propina en restaurantes?
En los últimos años en algunos países la propina se ha convertido en un pago obligatorio por algunos servicios, los restaurantes son el mejor ejemplo de esto. Sin embargo, al ser obligatoria haría que pierda el carácter de propina (aunque se conserve el nombre).
¿Cómo podrán ser retenidas las propinas?
Las propinas no podrán ser retenidas bajo ningún concepto, ni ser destinadas a gastos que le correspondan al establecimiento, o cualquier situación que no corresponda al pago del trabajador, como, por ejemplo, la reposición de elementos de trabajo, pago de turnos, entre otros.
La propina siempre depende de la voluntad del consumidor, esta puede ser sugerida por el establecimiento u ofrecida por el cliente. Teniendo en cuenta que, cuando la propuesta es elevada por el proveedor, su valor no puede exceder el 10% del total de la cuenta que deba pagar el consumidor.
¿Qué es la propina en nuestro país?
La propina en nuestro país es más bien una forma de reconocer el buen servicio brindado por el personal y por el restaurante, e incluso habrá quien la deje con la creencia de que el personal únicamente «vive» de sus propinas.