¿Qué es la coacción?
La coacción es un delito contra la libertad de las personas que conlleva utilizar la violencia para obligar al sujeto pasivo a realizar algo en contra de su voluntad o impedirle que haga algo que no está prohibido por la ley. Aparece regulado en el artículo 172 del Código Penal.
¿Cómo se regulan las coacciones leves?
En el artículo 172.2 se recogen expresamente las coacciones leves que afectan al ámbito de la violencia doméstica y la violencia de género. En todo caso, si se trata de una coacción grave se regulará a través del artículo 172.1. 2.
¿Qué es el delito de coacciones?
Coacción. Delitos, Derecho Penal. El delito de coacciones o la coacción es un delito contra la libertad individual que consiste en utilizar la violencia para impedir a una persona que haga algo que no está prohibido por la ley o para obligarle a hacer algo que no quiere, sea justo o injusto. El delito de coacciones supone el empleo de la fuerza
La coacción es un delito recogido en la legislación penal que consiste en impedir a alguien mediante violencia a que haga lo que quiere hacer u obligarle a hacer algo que no quiere hacer. La coacción se entiende como un delito contra la libertad. Esto significa que lo que se protege al castigar la coacción es la libertad.
¿Qué es la coacción de la sanción?
Tal concepto es lo que constituye la coacción que se define como “la aplicación forzada de la sanción”. Siendo la coacción “ejecución de la sanción” conviene precisar lo que los tratadistas de Derecho procesal entienden por “ejecución”. La ejecución tiene en la ciencia del Derecho diversos significados, algunos amplios y otros restringidos.
¿Qué es el delito de la coacción?
Resultado: Conseguir que una persona realice un acto sin su consentimiento, sin querer realizarlo. En este delito solo se requiere el dolo: Es decir, que sea voluntad de quien comete la coacción querer emplear la violencia para doblegar la voluntad de la otra persona.
¿Qué es el derecho a la coacción?
El castigo, el recurso a la coacción, es el elemento enormemente persuasivo que anula (o altera) el cuadro inicial de las motivaciones de los individuos (en todo tiempo y lugar). Por ello el derecho es descrito como “monopolio del uso (legítimo) de la fuerza” (Kelsen, Weber).