¿Qué afirma la Iglesia Catolica sobre las fuentes de la revelación?
Para los cristianos católicos la revelación es un acto de Dios por el cual se revela a los hombres, ya sea de manera natural o sobrenatural. De acuerdo con la doctrina católica, el hombre puede conocer a Dios con certeza a partir de sus obras haciendo uso de la razón natural.
¿Qué es la revelación general y la revelación especial?
«Revelación general» es el término más usado para referirse a Dios haciéndose conocido en la creación, la conciencia y la historia. El término se usa en distinción de la «revelación especial», la revelación salvadora de Dios dada por Jesucristo en las Escrituras.
¿Dónde tiene la Iglesia el depósito de la revelación?
Este sentido e inteligencia, que viene del Espíritu Santo, constituye un aspecto de la Revelación divina y la Iglesia lo conserva en sus tradiciones, en su fe, en el corazón de los fieles, en su misma vida, en una palabra, en su Tradición.
¿Cuáles son las 3 fuentes de revelación?
LA REVELACIÓN QUE DIOS NOS HA HECHO ESTÁ CONTENIDA EN 3 FUENTES :
- – LA SAGRADA ESCRITURA (Mt, 17) – Antiguo Testamento. – Nuevo Testamento.
- – LA TRADICION (Jn 21,25) (2Tes 2,15) Trasmisión de generación en generación.
- – EL MAGISTERIO DE LA IGLESIA (Lc 10,16)
¿Qué es la revelación y tipos de revelación?
La revelación general se refiere a las verdades generales que pueden ser conocidas de Dios a través de la naturaleza y el hombre. La revelación especial se refiere a las verdades más específicas que pueden ser conocidas de Dios a través de lo sobrenatural, resulta de una manera más íntima.
¿Qué es la revelación especial de Dios?
La revelación es la comunicación de Dios con Sus hijos. Esta guía llega a través de varios medios según las necesidades y circunstancias de las personas, de las familias y de la Iglesia en general. Cuando el Señor revela Su voluntad a la Iglesia, Él habla por intermedio de Su profeta.
¿Cuál es el depósito de la revelación?
La Revelación divina se realiza de dos modos: con la transmisión viva, por las generaciones de fieles, de la Palabra de Dios (también llamada simplemente Tradición); y con la Sagrada Escritura, que es el mismo anuncio de la salvación puesto por escrito. Ambas conjuntamente se denominan el depósito de la fe.