¿Por qué un familiar no puede vender un inmueble?
Por desgracia son frencuentes los casos en los que un familiar se ve en la necesidad de vender un inmueble, o una cuota proindiviso en la propiedad de un inmueble cuando ya ha perdido el uso de razón. ¿Puede hacerlo? La respuesta es que no. Por sí mismo no puede vender ni celebrar contrato alguno.
¿Qué pueden hacer los contribuyentes que poseen más de una casa?
Los contribuyentes que poseen más de una casa sólo pueden excluir la ganancia sobre la venta de su casa principal. Tienen que pagar los impuestos sobre la ganancia de la venta de cualquier otra casa.
¿Cuáles son los costes de una residencia media de 5 años?
Con los costes medios actuales de las residencias para unas estancias medias de 5 años se pueden necesitar cerca de 115.000 euros y para 10 años más de 230.000€.
¿Qué deben considerar los propietarios al vender una casa?
Al presentar sus impuestos, pueden calificar para excluir de sus ingresos todo o parte de cualquier ganancia por la venta. A continuación, algunos de los temas que los propietarios deben tener en cuenta al vender una casa.
¿Cuál es el caso de la mujer casada en sociedad conyugal?
Este caso se da cuando la mujer casada en sociedad conyugal requiere de autorización judicial para vender alguna propiedad de la sociedad conyugal, debido a la incapacidad o prolongada ausencia del marido. En estos casos corresponde al Juez civil del lugar donde se encuentre ubicado el inmueble que se quiere vender,
¿Cuáles son los requisitos para vender un inmueble en sociedad conyugal?
¿Cuáles son los requisitos que debe cumplir la autorización? Para vender un inmueble en sociedad conyugal deberás contar con la debida autorización. Respecto a esto, la autorización deberá: Ser otorgada por escrito, o por escritura pública si es necesario. Debe ser específica, no puede haber autorizaciones genéricas.
¿Quién es el dueño de los bienes propios de la mujer?
Cada cónyuge es dueño de estos bienes propios, pero es el marido quien administra los bienes propios de ambos. Si la mujer quiere vender o disponer de sus bienes propios, necesitará de la autorización del marido y si éste se niega a darla, puede la mujer solicitar esta autorización ante un tribunal de justicia.