¿Qué es teneduría de libros contables?
Se entiende como teneduría de libros el proceso de registrar operaciones en los libros de contabilidad. La teneduría de libro se puede definir como el proceso mecánico del registro de la información contable en el sistema.
¿Qué diferencia hay entre contabilidad y teneduría de libros?
Muchas veces, un tenedor de libros prepara los estados financieros de la compañía, sin embargo, el contador interpreta estos documentos y hacer pronósticos financieros. Los contadores son expertos en contabilidad de costos y te pueden aconsejar si debes aumentar los precios, aumentar el inventario o reducir los gastos.
¿Cómo deben ser llevados los libros de contabilidad?
Los libros y registros contables deben ser llevados en forma cronológica, actualizada, sin alteración alguna que no haya sido debidamente salvada. También deben llevarse en idioma y moneda nacional.
¿Cuándo es un activo?
Un activo es un recurso con valor que alguien posee con la intención de que genere un beneficio futuro (sea económico o no). En contabilidad, representa todos los bienes y derechos de una empresa, adquiridos en el pasado y con los que esperan obtener beneficios futuros.
¿Cómo se utiliza la partida doble en contabilidad?
La partida doble es el método más generalizado de la contabilidad moderna. Consiste en realizar una doble anotación, una en una cuenta donde entra el importe (el debe) y otra en la que sale (el haber). Esto quiere decir que en todo asiento contable la suma de los débitos debe ser igual a la suma de los créditos.
¿Cuáles son las prohibiciones de los libros de contabilidad?
En los libros de comercio se prohíbe:
- Alterar en los asientos el orden o la fecha de las operaciones a que éstos se refieren;
- Dejar espacios que faciliten intercalaciones o adiciones en el texto de los asientos o a continuación de los mismos;
- Hacer interlineaciones, raspaduras o correcciones en los asientos.
¿Quién está obligado a llevar los libros contables?
El artículo 19 del Código de Comercio señala que está obligado a llevar contabilidad, de todas sus operaciones diarias y conforme a las prescripciones legales, todo aquel que sea considerado comerciante, independientemente si se trata de una persona natural o jurídica.