¿Qué es la palabra de Dios reflexion?
Lo primero que hace la palabra de Dios en nuestra vida cuando inclinamos nuestro oído a sus razones es producir frutos. Es decir, que no se conformen al sistema, sino que se transformen a través de la palabra de Dios, y entonces el resultado es que vamos a vivir la buena voluntad de Dios que es agradable y perfecta.
¿Cuál es el pensamiento del cristianismo?
Son unas reflexiones sencillas, breves y fáciles, que se comprenden sin fatiga, y en muy breve tiempo se pueden leer. No son dictámenes puramente morales, que tienen por único objeto el deber de la honestidad natural, como los de Epicteto y Séneca.
¿Qué significa para ti Dios?
Dios para mí es, a su vez, Presencia Ausente, o Ausencia Presente. Dios se manifiesta en la vida de Jesús y de todos aquellos que se comprometen por un mundo más justo y servicial. No obstante, nos da la impresión que “calla” frente a la cruz de Jesús y de todos los derrotados de la historia humana.
¿Cómo nos ayuda la Palabra de Dios en nuestras vidas?
La Palabra de Dios hace al hombre sabio para la salvación. Las Escrituras hacen al hombre sabio “para la salvación”, lo que indica que revelan el camino de la salvación de Dios en Cristo y la senda que conduce a la salvación por medio de la fe. Es por medio de Su Palabra que sabemos cómo ser salvos.
¿Qué hay que hacer para amar a Dios?
Amar a Dios es una actitud que implica voluntad, reflexión y compromiso, es decir, proyectar el amor que él nos da a través de nuestro espíritu y acciones diarias. Cabe destacar que Dios es amor, y que su amor lo demostró a través de Jesucristo. Por tanto, amar a Dios es aceptar que él está en nuestro espíritu.
¿Qué es Dios para mí según la Biblia?
Los cristianos creen que Dios es espíritu, no creado, omnipotente y eterno. El Creador y sustentador de todas las cosas, que rescata al mundo a través de su Hijo, Jesucristo.
¿Qué es la experiencia de Dios?
La experiencia de Dios se refiere al sentido último de la vida. El humano es un ser de sentido. Se distingue en el mundo cuando, en el medio de las determinaciones de la vida, se cuestiona a sí mismo. No se adapta a las imposiciones biológicas o sociales que vienen del exterior, se cuestiona a sí mismo.
¿Qué significa la Palabra Dios en la Biblia?
Dios es el ser supremo al que las religiones monoteístas consideran como creador del universo. Se trata de una deidad a la que diversas religiones rinden culto y alaban. Por lo general, Dios es considerado como omnipresente (está en todas partes), omnipotente (puede hacer todo) y omnisciente (sabe todo).
¿Qué dice la Biblia sobre el poder de la Palabra?
Se declara en Proverbios 18.21: “La muerte y la vida están en poder de la lengua…”. Lo que podemos ver a lo largo de toda la Biblia es que Dios nos quiere enseñar a hablar y a hablar Su Palabra, que tiene poder creativo en sí misma, pues son palabras de vida.
¿Qué hacemos cuando la presencia de Dios se hace manifiesta a nuestras vidas?
Nosotros caminamos seguros, confiados y en descanso, únicamente cuando la presencia de Dios se hace manifiesta a nuestras vidas.
¿Cuál es el papel de Dios y la religión en nuestra vida?
N uestra vida consiste en una serie de decisiones. Aunque algunas son de poca importancia, otras tienen gran significado y traen consecuencias de largo alcance. En cierto momentos, cada uno de nosotros define su postura con respecto a tres asuntos fundamentales. Primero, decidimos el papel que Dios y la religión tendrán en nuestra vida.
¿Qué es la presencia de Dios en la vida?
LA PRESENCIA DE DIOS. Mat. 6:33ª dice: “Mas buscad primeramente el reino…” Al ser humano le corresponde establecer la primera prioridad en su vida, y Dios se encarga de ordenar las demás. La vida del creyente está escondida en los lugares celestiales con Cristo, y es allí donde debe buscarla cada día a través de una buena vida devocional.
¿Qué es importante conocer la voluntad de Dios para nuestra vida?
Algún lector podrá preguntarse por qué es importante conocer la voluntad de Dios para nuestra vida. Debemos reconocer que en nuestra condición natural no nos interesa ni nos importa conocer la voluntad de Dios. Y aunque supiéramos lo que él anhela para nosotros, tenderíamos a rechazar o a oponernos a sus mejores deseos.