¿Cómo se prueba la existencia de un contrato verbal?
Existen algunos medios por medio de los cuales se puede demostrar la existencia de dicho contrato, como son:
- Testimonios.
- Pagos de desprendibles de nómina.
- Afiliación a la ARL.
- Pagos a la seguridad social.
- Certificaciones.
- Correos electrónicos mediante los cuales se haya realizado alguna solicitud al empleador.
¿Cómo se perfecciona un contrato verbal?
Requisitos del contrato de trabajo verbal.
- La índole del trabajo (funciones).
- El sitio en donde ha de realizarse el trabajo.
- La cuantía y forma de la remuneración, ya sea por unidad de tiempo, por obra ejecutada, por tarea, a destajo u otra cualquiera.
- El período de pago.
- La duración del contrato.
¿Qué esconden los contratos verbales?
Muchos de los contratos verbales esconden realmente un “trabajo en negro”, en el que la empresa no declara haber contratado, ni da de alta al trabajador en el caso de ser una relación laboral, ni el trabajador, en el caso de ser autónomo emite ninguna factura.
¿Qué puede hacer un trabajador que ha pactado un contrato verbal?
Un trabajador que haya pactado contrato verbal, puede acudir a su oficina de la Tesorería General de la Seguridad Social para ver si está dado de alta, desde cuándo y en qué condiciones. Si no, puede pedir un informe de vida laboral donde podrá ver igualmente esta información.
¿Cómo demostrar que un contrato verbal ha sido formalizado?
Se puede demostrar que un contrato verbal ha sido formalizado mediante la existencia de facturas, correos electrónicos, o cualquier otra documentación que lo demuestre. Cualquiera de las partes puede exigir que el contrato se celebre por escrito, si así lo desea.
¿Cuál es la desventaja del contrato verbal?
Si bien el contrato verbal tiene la misma validez que el contrato escrito, no tiene el mismo valor probatorio, y allí es donde radica la desventaja del contrato verbal frente al contrato escrito. La palabra no tiene el mismo valor que un documento escrito, y en caso de una desavenencia ente empleador y empleado la palabra es la primera víctima.