Que pasa despues de un traumatismo craneoencefalico?

¿Qué pasa después de un traumatismo craneoencefálico?

Las consecuencias pueden variar mucho entre distintas personas, según la zona cerebral afectada y la gravedad de la lesión. Son frecuentes los cambios de personalidad, el déficit de la memoria o el discernimiento, la falta de control sobre los impulsos y la baja capacidad de concentración.

¿Qué tan grave es el traumatismo craneoencefálico?

Por definición, la gravedad de un traumatismo craneoencefálico se define por la Escala de Coma de Glasgow: 14 a 15 es una traumatismo craneoencefálico leve. 9 a 13 es un traumatismo craneoencefálico moderado. 3 a 8 es un traumatismo craneoencefálico grave.

¿Cómo se diagnóstica un traumatismo craneoencefálico?

La tomografía computarizada (TAC) es la prueba de elección en el traumatismo craneoencefálico (TCE). Su indicación dependerá principalmente del riesgo de complicaciones que presente el paciente y de la posibilidad de presentar una lesión intracraneal.

¿Cómo se produce un traumatismo craneoencefálico?

Los daños se producen de la siguiente manera: Un movimiento repentino de la cabeza y el cerebro puede hacer que el cerebro rebote o se retuerza en el cráneo, lesionando las células cerebrales, rompiendo los vasos sanguíneos y creando cambios químicos. Este daño se denomina un traumatismo craneoencefálico (TCE).

¿Qué es un traumatismo cerebral leve?

Dentro de este daño cerebral es posible distinguir diferentes tipos de traumatismos. El TCE leve supone el 80% de todas las lesiones cerebrales traumáticas que ocurren.

¿Qué son los daños cerebrales producidos por el traumatismo?

Estudios neuropatológicos -de los daños cerebrales producidos por el traumatismo- han demostrado que en el TCE leve existen lesiones leves difusas en distintas partes del cerebro: los lóbulos frontales y temporales, el cuerpo calloso y el fórnix, explican las expertas.

¿Qué puede hacer una persona con lesión cerebral traumática?

Algunas personas con lesión cerebral traumática pueden tener discapacidades permanentes. También puede ponerle en riesgo de otros problemas de salud como ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático. El tratamiento de estos problemas puede mejorar su calidad de vida.