¿Cuál es el principal objetivo de los controles de alcoholemia?
Los controles de alcoholemia tienen dos objetivos claros: por un lado, disuadir a posibles conductores para que no ingieran nada de alcohol antes de coger el coche y por otro, detener y sancionar a las personas que vayan conduciendo con una tasa de alcohol por encima del máximo establecido.
¿Cómo son los controles de alcoholemia?
El control de alcoholemia es un examen que mide la concentración de alcohol en sangre de una persona, por lo general realizado por la policía de tránsito a conductores en controles aleatorios u otras circunstancias (como accidentes).
¿Quién realiza el control de alcoholemia?
Procedimiento. La Dirección General de Seguridad Vial realiza, semanalmente, la programación de puestos de control de alcoholemia.
¿Cómo se inicia el control de alcoholemia?
Si nunca has vivido en primera persona un control de alcoholemia y no sabes cómo actuar, deberás saber que este proceso comienza con la información del procedimiento por parte del agente (modo de actuación, derechos y sanciones si no realizas voluntariamente la prueba).
¿Cuál es la prueba legal para el control rutinario de alcoholemia?
En un control rutinario de alcoholemia, la prueba que valdría legalmente sería la 2ª que es la hecha con el etilómetro evidencial y no con el digital que es con el que se hace en un primer instante. Si hacen dos pruebas con el etilómetro en la furgoneta de atestados y dan diferente tasa de alcohol, ¿cuál de ellas tendrán en cuenta para la sanción?
¿Qué es la segunda prueba de alcoholemia?
No. Si el resultado de la segunda prueba fuera negativo, es decir, no superara los límites de alcohol establecidos, no existiría infracción. En un control rutinario de alcoholemia, la prueba que valdría legalmente sería la 2ª que es la hecha con el etilómetro evidencial y no con el digital que es con el que se hace en un primer instante.
¿Cuál es la multa de alcoholemia?
En los controles de alcoholemia, cuando se da positivo, inmediatamente te prohíben seguir conduciendo hasta que llegue alguien que no haya bebido. Lo siguiente es la multa: de 500 a 1.000 euros y la pérdida de entre 4 y 6 puntos.