Cuando hay que operar los juanetes?

¿Cuándo hay que operar los juanetes?

Si un antepié presenta deformidades múltiples y entre ellas está el juanete, éste debe operarse siempre y, si puede ser, al mismo tiempo que el resto del antepié, ya que el dedo gordo actúa como un auténtico poste que impide que el resto se derrumbe y deforme.

¿Qué médico ópera los juanetes?

Ortopedistas
Los juanetes son consecuencia de deformidades articulares (huesos) por lo que los Ortopedistas somos los encargados de tratarlos.

¿Cómo se opera un juanete del pie?

El cirujano hace un corte alrededor de la articulación del dedo del pie y los huesos. Luego, repara la articulación y huesos deformes usando clavos, tornillos, placas o una férula de yeso para mantener los huesos en su lugar. El cirujano puede reparar un juanete: Acortando o alargando ciertos tendones o ligamentos.

¿Por qué se recomienda la cirugía para los juanetes?

La cirugía no se recomienda por razones estéticas; solo cuando un juanete te causa dolor frecuente o interfiere en tus actividades diarias. Existen muchos procedimientos quirúrgicos para los juanetes y ninguna técnica es la mejor para cada problema.

¿Qué es la intervención quirúrgica para eliminar los juanetes?

La intervención quirúrgica es la única manera de eliminar definitivamente el Hallux Valgus y, por lo tanto, la aparición de los juanetes. Existen varios tipos de intervenciones para eliminar los juanetes, pero las más comunes son con osteotomía y sin osteotomía. Ninguna de las dos técnicas requiere la hospitalización del paciente.

¿Cuál es la duración de la operación de juanetes?

Ambas intervenciones tienen una duración aproximada de entre 30 y 90 minutos. La operación de juanetes es lo más recomendable cuando el juanete produce dolor e incomodidad al paciente, puesto que le permitirá volver a realizar sus actividades cotidianas.

¿Cuándo se recomienda operar el juanete?

¿Cuándo se recomienda operar el juanete? Sería conveniente empezar por decir cuándo “no” debe operarse. En cirugía del pie tenemos una máxima, que es no operar nunca a un paciente que no tiene ningún dolor ni ninguna dificultad.