¿Que el Señor te conceda los deseos de tu corazón?
4 Te dé conforme al deseo de tu corazón,y cumpla todos tus propósitos. 5 Nosotros nos regocijaremos en tu salvación,y alzaremos estandarte en el nombre de nuestro Dios;cumpla Jehová todas tus peticiones. 6 Ahora sé que Jehová salva a su aungido;le responderá desde sus santos cieloscon la fuerza salvadora de su diestra.
¿Cuáles son los deseos del corazón?
2 ¿Cuáles son los deseos profundos del corazón del hombre? 4 Deseo de felicidad infinita. Deseo de infinito y de plenitud. Deseo de eternidad.
¿Que ve Dios en nuestro corazón?
Muy a menudo nos fijamos en lo que podemos ver en el exterior – belleza, talento, fama, etc., pero Dios ve directamente al corazón – los motivos, intenciones y carácter. Más bien, debe ser la de nuestro ser interior, en la belleza inmarcesible de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.
¿Cuáles son los deseos del ser humano?
¿Cuáles son los deseos básicos del hombre?
- Aceptación, la necesidad de ser apreciado.
- Curiosidad, la necesidad de aprender.
- Alimento, la necesidad de comer.
- Familia, la necesidad de tener y criar hijos e hijas.
- Honor, la necesidad de ser leal a los valores tradicionales de una colectividad.
¿Cuál es el deseo más profundo del ser humano?
Recuerda que el deseo más profundo del ser humano es sentirnos aceptados. Al realizar cualquier tarea, necesitamos el refuerzo positivo que nos anima. Es ese tipo de hambre espiritual que requiere del halago, de las palabras cariñosas para subsistir. Igual que necesitamos del alimento para mantener nuestro cuerpo.
¿Que vio Dios en lo profundo del corazón de David?
Mientras cada hermano caminaba delante de él, Samuel había pensado, “¡Éste es seguramente!” Pero cada vez Dios le decía que no. Cuando Dios miró el corazón de David vio algo muy especial. Supo que David sería un buen rey. Dios habló al corazón de Samuel y le dijo que ungie- ra a David para ser el próximo rey de israel.
¿Por que Dios nos dio un corazón?
Fuimos creados por Dios de una manera maravillosa con un espíritu para contactarlo, recibirlo y contenerlo como vida, y ¡con un corazón para amarlo! Él quiere ser nuestra vida y quiere que lo amemos, incluso con todo nuestro corazón. Esta es la relación que el Señor quiere tener con nosotros: en vida y en amor.