¿Cuándo es bueno cortar las puntas del cabello?
Si quieres que tu pelo crezca de manera saludable, es recomendable que acudas a la peluquería cada 3 meses. En cambio, si usas frecuentemente tintes u otros productos que dañen severamente el cabello, es conveniente que cortes tus puntas aproximadamente cada 2 meses.
¿Qué beneficios trae cortarse las puntas del cabello?
Lo que sí es bueno de cortarse las puntas abiertas del pelo es, precisamente, sanearlo y frenar el «efecto cremallera» que acaba rompiendo más el cabello que las puntas, dando la sensación de que nuestro pelo está más grueso y fuerte.
¿Qué sirve para reparar las puntas del cabello?
Aquí te mostramos cómo puedes lograr reparar las puntas abiertas:
- Mascarilla de aloe vera y cerveza.
- Mascarilla de aguacate.
- Aceite de almendras:
- Cerveza.
- Mantequilla.
- Leche.
- Té de manzanilla.
¿Cuánto tiempo tenemos para cortar las puntas?
Sin prisas, que ahora tenemos más tiempo. Cortarse las puntas es una de las mejores formas de que el pelo esté saludable y bonito. Lo ideal es hacerlo cada 2 ó 3 meses, aunque si abusas de tintes, planchas y tratamientos que castiguen al pelo, quizás lo hagas con más frecuencia.
¿Cómo cortar las puntas abiertas?
Usa unas tijeras afiladas para cortar las puntas abiertas. Las herramientas de corte sin filo pueden provocar más puntas abiertas, lo cual anula el propósito de eliminar las que ya tienes. Retuerce el mechón de cabello hacia la dirección opuesta, si lo deseas. Para llegar a más puntas abiertas, deshaz la torcedura que hayas formado.
¿Cómo cortar las puntas de tu cabello?
+ Lo más interesante: con nuestras tijeras de peluquería cortaremos las puntas, más o menos un centímetro y de forma perpendicular sobre la hebra del cabello. Si lo haces así vas a garantizar que todas las puntas queden saneadas y que, además, el porte de tu cabello no se vea perjudicado.
¿Qué es un corte de puntas?
Este corte es para sanear las puntas sin perder el largo o perdiendo lo mínimo, aunque siéntete libre a la hora de subir un poco más si te atreves. Eso sí, nunca te olvides de que lo que cortes de más sin querer no lo podrás recolocar, así que ve poco a poco y no metas un tajo del que luego puedas arrepentirte.