¿Qué es una progresión aritmética y geométrica?
Se distinguen dos tipos: La progresión aritmética, aquella en que la diferencia entre cualquier par de sus términos sucesivos es constante. La progresión geométrica, aquella en la que cada término se obtiene multiplicando el término anterior por una constante denominada razón o factor.
¿Cómo saber si una progresión es aritmética o geométrica?
Progresión geométrica Una progresión es geométrica si cada término se obtiene multiplicando un número constante (razón) por el término anterior. Ejemplos: 1, 3, 9, 27, 81, … es una sucesión geométrica cuya razón es r=3 . 6, 12, 24, 48, 96,… es una sucesión geométrica cuya razón es r=2 .
¿Cuál es la razón de una progresion aritmetica?
La razón de una progresión numérica es la variación entre dos números consecutivos determinados y su cálculo puede variar dependiendo del tipo que sea la progresión. Según el signo de la razón, podemos clasificar las progresiones en: Monótona creciente: cuando razón > 0. Monótona decreciente: cuando razón < 0.
¿Qué es una progresión geométrica ejemplo?
Una progresión geométrica es una sucesión en la que cada término se obtiene multiplicando al anterior por una cantidad fija r, llamada razón. Ejemplo: Si se tiene a un primer término a1=3 y a una razón r=4 se puede construir la siguiente progresión geométrica: 3, 12, 48, 192.
¿Cómo se calcula la razón de una progresión geométrica?
Cuando conocemos dos términos consecutivos de una progresión geométrica podemos calcular la razón de la progresión dividiendo un término de la misma por el inmediato anterior.
¿Cuál es la diferencia entre una sucesión aritmética y una geométrica?
Son aritméticas cuando cada término es la suma del término anterior más un número constante, al que llamamos diferencia y denotamos por d. Son geométricas cuando cada término es el término anterior multiplicado por un número constante, al que llamamos razón y denotamos por r .
¿Cómo saber si es una progresión aritmética?
Es muy fácil ver si una sucesión es una progresión aritmética. Basta restar pares de términos consecutivos; si se obtiene siempre el mismo valor, tenemos una progresión aritmética.