¿Cómo serpientes y mansos como palomas?
Jesús dijo a sus apóstoles: “Yo os envío como a ovejas en medio de lobos: sed, pues, astutos como serpientes y mansos como palomas. Cuidaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en las sinagogas.
¿Cuál es la astucia de la serpiente?
Se considera astutas a las serpientes debido a su capacidad de conseguir sus metas en el mundo. A pesar de todas las probabilidades en su contra, son capaces de vivir, comer y multiplicarse.
¿Cómo corderos entre lobos Biblia?
Nuestro Señor Jesucristo envía a sus discípulos a la misión de evangelizar, pero les advierte que van “como ovejas en medio de lobos”. Por esa razón nuestro buen Maestro, que nos envía como ovejas en medio de lobos, también afirma: “el que persevere hasta el final se salvará”.
¿Cómo ovejas en medio de lobos?
Jesús dijo a sus discípulos: «Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas. Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas.
¿Por qué Jesús se refiere a la serpiente?
Jesús ciertamente no se refiere a su hostilidad ni venenosidad, pues entonces estaría proponiendo una actitud similar a la del lobo. Al contrario, es la prudencia y sagacidad de la serpiente lo que debemos emular. La serpiente es descrita como una criatura prudente por su habilidad para no exponerse al peligro.
¿Cómo observar a una serpiente cuando busca una presa?
Al observar a una serpiente cuando busca una presa o cuando se siente atacada ella no se desespera sino que opera con mucha prudencia ya sea para atrapar la presa o para no convertirse en una presa. La serpiente no se deja llevar por la angustia, sino hace muy bien sus cálculos.
¿Por qué debemos tratar a los demás con la prudencia de una serpiente?
Aunque seamos capaces de dilucidar las intenciones malvadas del mundo con la prudencia de una serpiente, debemos tratar a los demás con la pureza y mansedumbre de una paloma. No es cosa fácil, en medio de esta sociedad, llevar la vida de un cristiano.